LIBROS BILINGÜES
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From the Americas to Jaén / Desde las Américas a Jaén
Migration Stories / Historias de migraciones
por Jon Lindsay Miles
Publicación: mayo 2011
Incluye dieciséis fotografías en color seleccionadas por los que cuentan sus historias.
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Este libro reune una docena de narrativas en las voces de inmigrantes de América que han llegado a asentarse en la provincia olivar del noreste de Andalucía. La traducción entre el español y el inglés está tratada con el cuidado necesario para que el libro sea una herramienta útil para estudiantes que trabajan entre los dos idiomas – sin olvidar plasmar una lectura amena en ambos.
Los siguientes párrafos ofrecen un aperitivo:
Guillermo, 49
Alguien me escribió una carta de invitación para que yo pudiese salir de Cuba de visita, pero se la negaron. Es algo que pasa mucho. Entonces la gente comienza a buscar la única alternativa. Rusia era único país al que podía viajar sin tener que gestionar una visa. Muchos optaron por ir allí, pero, para ser sincero, los que quieren salir de Cuba irán a cualquier país del mundo. Montarán en balsas en la mitad de la noche y arriesgarán sus vidas para salir. Salí para mejorar la situación diaria de mí y mi familia. Salí para buscar la libertad, la democracia y los derechos personales que debe de tener toda la gente. No puedes expresar en Cuba lo que piensas de todo. Si lo haces, vas a la cárcel. Ni pude despedirme de mi madre, le dije que iba de viaje a la capital. Mi hijo se iba a casar dentro de un par de días, y anticipaba que yo estaría con él. No puedes decir nada a nadie.
La salida fue un momento de total incertidumbre. Emprendes el viaje y tienes una idea de cómo puede ser, pero no sabes si dará resultado alguno. ¿Qué va a pasar? Es la pregunta con que vives cada minuto. No tenía en absoluto ninguna experiencia en viajar. Cuando llegas al mostrador de control de pasaportes, sabes que puede acabar todo en cualquier momento. Pueden impedirte pasar y todo se acaba. Y lo pasas, y luego comienzas a pensar en lo que te espera en el viaje. Pensaba que estaría en España en tres o cuatro días, pero no salió así.
Elvira, 45
¿El hogar? Mis hogares han sido traumáticos, mucho más dolorosos que placenteros. La violencia, que acompañó toda mi vida hogareña en Colombia, comenzó en la época de “La violencia”, como así se llama, [que normalmente se atribuye al momento] en que asesinaron al candidato liberal presidencial, Jorge Gaitán, en 1948. “Los chusmas”, como se llamaba a los seguidores de Gaitán, se alzaron contra “los pájaros” para protestar ante el asesinato. Los pájaros eran los asesinos políticos de los años cincuenta, y no sé si asesinaron o no al candidato Gaitán, pero sus seguidores quemaron la casa grande y apedrearon a muerte al primer marido de Lydia, mi madre. Ella escapó con sus tres niños por detrás de la casa y encima de los tejados en el momento en que los pájaros mataban a su padre, Horacio, bajo el umbral de la puerta de entrada.
[...]
La vida de mi madre era un caos. Me dijo que no debería tener hijos nunca, y que ella debió haber abortado de mí. Yo me quedé embarazada con diecisiete años y ella me dijo que abortara. Nunca me preguntó lo que pensaba yo, simplemente me dijo que lo hiciese. ¿Le dije a usted que llegué a saber que mi madre se hizo varios abortos? Tuvo hijos de más de un hombre, y evité repetir esa historia. Pero sí comencé con ese aborto. Me lo hicieron mal, y ocho días más tarde casi me muero antes de que me lo arreglasen. Pensé en ese momento que era una asesina, y lo he pensado desde entonces; todavía pido perdón. Cuando estaba embarazada de Alirio, no le dije nada a mi madre durante cuatro meses y medio, para que no pudiese hacer nada. Pero me dijo, –Siento lástima por usted. Se le ha cagado la vida –. Tenía veintitrés… Pero me estoy adelantando: antes, cuando tenía diecinueve años, me fui de casa.
Sería más correcto decir que huí. Estuve fuera durante cinco meses y mis padres me buscaron en los hospitales y en la morgue, pero estaba en la capital, en Bogotá. Siempre quise irme de casa pero nunca tuve la oportunidad, no era capaz de irme sola. Debí de haberme preparado, hacer una carrera y construir unos cimientos antes. En cambio me fui de la manera más estúpida.
César, 48
Fue la época en que Perú entró en Ecuador y comenzó la guerra. Me llamaron para combatir, pero justo cuando me preparabapara ir a la lucha, terminó. Naturalmente el país estaba en desorden por razón de la guerra y las crisis económicas que sufrimos, y los del gobierno robaban toda la riqueza y los pobres lo tenían que pagar. Entretanto yo había intentado montar tres talleres distintos y comenzaba con el cuarto; esta vez conseguí hacerlo. Fui a trabajar y Ana se quedó en casa; no sé si eso fue por razón de mi actitud sexista o por haberme acostumbrado a la libertad.
Todo andaba bien con el negocio y la familia, pero yo no era feliz. Me había acostumbrado a cruzar la frontera entre Ecuador y Colombia, y decidí hacerlo de nuevo. Sufrimos un atraco. Los criminales le apuntaron con un revólver a la cabeza de mi cuñado, y se llevaron todo. Había mucho dinero. Cuando regresamos de nuevo por la frontera decidí denunciar el crimen, y fui a una iglesia para pedir ayuda. El sacerdote hizo una rifa para obtener el dinero necesario para hacer el informe, luego me prestó el dinero que faltaba para montar el taller de nuevo. Era en ese tiempo que comenzaba a ahorrar dinero para salir de Ecuador para Europa.
Evelio, 33
Soy persona a la que le gusta el hogar, pero desde que tenía diecisiete años he estado fuera. Primero hice el servicio militar – ¡y eso sí fue una experiencia! Tienes que vigilar todo el equipo suministrado o se lo llevará uno de los otros reclutas. Te roban tu ropa, tus botas mientras duermes, se llevan todo lo que tienes y luego tienes que reemplazarlo por el equipo de otro. No puedes imaginar cómo duermes con el rifle – ¡es algo que no puedes perder! Es tu responsibilidad desde el momento de llegada hasta la salida de las fuerzas. Tienes que envolverlo con las piernas y apoyar la barbilla en la boca del cañon. ¡Y así te duermes!
[...]
Me dediqué a homologar mis títulos como odontólogo aquí en España después de tres años como estudiante. Fue el mismo lento proceso que había pasado mi novia, tardó catorce meses en completar todo, y no podía trabajar como dentista hasta terminar todo. No me acuerdo cuál fue el primer trabajo que tuve… ¡Ah, sí! Conseguí trabajo en un puticlub.
Fui camarero de copas en un club que se llama Don José, fuera de la ciudad de Granada. ¡Puedes imaginarte la cara de Amira cuando le dije en que consistía el trabajo! Bueno, duró un sólo día. O sea, una noche. El jefe cerró el local al final del turno, eran las cinco o las seis de la mañana en pleno invierno. Todas las chicas se metieron en el coche y no quedaba espacio para mí. No tenía ropa de invierno y había comprado una nueva camiseta y nuevos zapatos para el empleo. Fue un largo recorrido para llegar a la parada de autobuses, no sé, unas quince calles. Y los buses no empezaron a circular hasta las siete pasadas, tuve que esperar una hora y media. Me mataron los nuevos zapatos y se me llenaron los pies de ampollas. Tenía los ojos rojos por el humo del club de toda la noche y, cuando finalmente llegué a casa, vi la tristeza en los ojos de mi novia. Pero lo que más me entristecía fue ver al jefe pagar a las chicas antes de salir del club. Todas ellas se formaron linea y él puso una pila de billetes en la mesa delante de cada una. Había cientos de euros. Y luego me puso el dinero a mí: había un billete de veinte euros, otro de diez euros y siete euros en cambio. ¡Treinta y siete euros y con ampollas en los pies! Sentía algo de envidia. “Eso de la prostitución no está mal,” pensaba. Nunca volví al club.
Marta
Soy la quinta de ocho hijos y también soy de Ecuador. César, Carolina, su hijo y la esposa de él, son mi familia aquí. Llevo en España dos años y no conozco a nadie más. Estoy aquí para ganar el dinero suficiente para proporcionarle a mi hijo una vida digna.
Estuve con el padre de mi hijo durante once años. Fueron un año de felicidad y diez de abusos, de violencia. Me dio palizas. No sé por qué lo aguanté durante tanto tiempo – no puedo creer que lo hiciera cuando ahora lo pienso. Pero finalmente salí, y vine aquí con la ayuda de César. Lo conocí en Ecuador. Mi hijo vive con su padre, y éste quiere venir para que estemos juntos, pero le dije que no.
Es difícil con la crisis, es difícil encontrar cualquier tipo de trabajo. Y es duro llegar y no encontrarte con nadie en la casa. Hablo todo el tiempo por teléfono con mi hijo, le digo que lo amo y me dice que me ama a mí. Me dijo que quiere ser piloto cuando sea grande para volar en avión a España y visitarme. Ese es mi hijo, el de la foto sobre la televisión.
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From the Americas to Jaén / Desde las Américas a Jaén es el primer libro de una serie planificada sobre las comunidades que conviven en esta región de España. Si le interesa saber más de este proyecto, igual que para saber dónde y cómo comprar ejemplares de nuestros libros, infórmese mediante nuestra dirección de contacto.
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OTROS LIBROS
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Immigrant Press también publica en ediciones monolingües en inglés. Fundamos nuestra editorial en 2009 con la publicación de Along the Way.
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Walking in Úbeda. Along the Way narra las experiencias de su autor Jon Lindsay Miles durante su primer año de residencia en la provincia andaluza de Jaén.
En un texto híbrido, medio guía turística, medio novela, cuenta la cultura y los personajes con los que ha llegado a vivir su día tras día mientras hace un recorrido por toda la riqueza monumental de la Ciudad de Úbeda, que es su casa y fue nombrada ciudad Patrimonio de la Humanidad en 2003 por su arquitectura, particularmente renacentista.
Along the Way aparece sólo en edición inglesa, así que, si usted está lo suficientemente familiarizado con esta lengua, podrá pasar a las páginas de Immigrant Press en inglés para informarle mejor.
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